La fórmula D'Hondt: cómo se reparten los escaños del Congreso, paso a paso
No es una ley, es una fórmula de reparto. Cómo se aplica en cada provincia, qué hace el umbral del 3 % y por qué el tamaño de la circunscripción pesa más que la fórmula. Con un ejemplo inventado.
Cada vez que hay generales se oye hablar de «la ley D'Hondt». Pero no hay ninguna ley con ese nombre: es una fórmula matemática, la que usa España para convertir los votos de cada provincia en escaños del Congreso. Las próximas generales son el domingo 29 de noviembre de 2026. Este artículo, redactado el 17 de octubre de 2026, explica cómo funciona con un ejemplo con números inventados. No contiene encuestas, ni previsiones, ni valoración de ningún partido.
Qué es y de dónde viene
Debe su nombre al jurista belga Victor D'Hondt, que la propuso en 1878, como recoge Maldita.es. En España no se aprobó como «ley D'Hondt»: está dentro de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), en su art. 163, que describe el procedimiento sin ponerle nombre propio.
Conviene separar dos cosas que se mezclan a menudo:
- Cuántos escaños tiene cada provincia. Eso lo decide otra parte de la ley, antes de votar.
- Cómo se reparten esos escaños entre las listas de la provincia. Esto es D'Hondt.
Primero: cuántos escaños hay en juego en cada provincia
El Congreso tiene 350 diputados (art. 162 de la LOREG). Cada provincia recibe un mínimo de dos, y Ceuta y Melilla uno cada una. Los 248 restantes se reparten entre las provincias según su población. Es lo que explica el propio Congreso. La consecuencia es que las provincias pequeñas eligen pocos diputados y las grandes muchos, y esa cifra, más que la fórmula, condiciona el resultado, como se ve al final.
Segundo: el umbral del 3 %
Antes de repartir, el art. 163 deja fuera a las candidaturas que no lleguen al 3 % de los votos válidos de la circunscripción. Los votos válidos incluyen los votos en blanco, tal y como cuenta el artículo sobre voto nulo y en blanco.
Tercero: la fórmula, paso a paso
- Se toman los votos de cada lista que haya llegado al umbral (el 3 % o más).
- Se divide esa cifra entre 1, entre 2, entre 3, y así hasta el número de escaños de la provincia.
- Se ordenan todos los cocientes de mayor a menor.
- Cada escaño va a la lista a la que corresponde el siguiente cociente de la fila, hasta agotar los escaños.
- Si dos cocientes de listas distintas empatan, el escaño va a la lista con más votos en total. Si también empatan en votos, el primer empate se decide por sorteo y los siguientes, de forma alternativa (art. 163.1 d).
Un ejemplo con números inventados
Una provincia imaginaria elige 6 diputados. Hay 900.000 votos válidos y cinco listas, que llamamos A, B, C, D y E. No son partidos reales ni representan a ninguno.
| Lista | Votos | % de votos válidos | ÷1 | ÷2 | ÷3 | ÷4 |
|---|---|---|---|---|---|---|
| A | 340.000 | 37,8 | 340.000 | 170.000 | 113.333 | 85.000 |
| B | 280.000 | 31,1 | 280.000 | 140.000 | 93.333 | 70.000 |
| C | 160.000 | 17,8 | 160.000 | 80.000 | 53.333 | 40.000 |
| D | 100.000 | 11,1 | 100.000 | 50.000 | 33.333 | 25.000 |
| E | 20.000 | 2,2 | fuera por el umbral |
Los seis cocientes más altos, en orden, son: 340.000 (A), 280.000 (B), 170.000 (A), 160.000 (C), 140.000 (B) y 113.333 (A). Resultado: A tiene 3 escaños, B 2, C 1 y D ninguno. El siguiente cociente, 100.000 (D), habría sido el escaño séptimo: se queda a las puertas.
Dos cosas se ven en el ejemplo. La lista D, con un 11,1 % de los votos, no obtiene representación en esa provincia, y la lista E ni siquiera entra en el reparto. Y si la provincia hubiese elegido 7 diputados en vez de 6, con los mismos votos D habría tenido uno. La fórmula es la misma, el resultado es otro.
Lo que más pesa no es la fórmula, sino el tamaño de la provincia
Con D'Hondt, cuantos menos escaños se reparten, más votos hace falta reunir para conseguir uno. Un cálculo aritmético conocido: para tener un escaño garantizado hacen falta algo más de 1/(n+1) de los votos, siendo n el número de escaños. En una provincia de 2 diputados, eso es cerca de un tercio de los votos. En una de 30, alrededor del 3 %, que es el umbral legal; por eso el umbral solo tiene efecto práctico en las circunscripciones grandes, y en las pequeñas el techo real lo pone el reparto.
Qué argumentos se dan a favor y en contra
Quienes defienden este sistema sostienen que, al repartir por provincias y con circunscripciones de tamaño desigual, da una representación territorial a zonas poco pobladas, que facilita mayorías de gobierno más estables y que el vínculo entre el elector y su provincia es claro.
Quienes lo critican señalan que los votos no pesan igual según dónde se emiten, que una lista con apoyo repartido por toda España puede obtener menos escaños que otra con el mismo número de votos concentrado en pocas provincias, y que los votos a listas pequeñas se «pierden» más a menudo. La ventaja del método para los partidos grandes es una de las críticas habituales que recoge la prensa, por ejemplo El Independiente.
Cada lado parte de un valor distinto: la estabilidad y la territorialidad frente a la proporcionalidad estricta. Este artículo no dice cuál pesa más. Otros países resuelven ese dilema de otra manera, y lo recoge nueve países, nueve maneras de elegir.
Qué no hemos podido verificar
- El texto íntegro del art. 162.3 de la LOREG, que fija la fórmula exacta con la que se reparten los 248 escaños por población: lo hemos descrito con lo que explica el Congreso, sin reproducirla.
- El número de escaños de cada provincia en el 29-N: depende del último reparto oficial y no lo damos aquí.
- El ejemplo es inventado y solo sirve para ilustrar la mecánica; no refleja ninguna provincia real.
Para saber dónde estás tú
Entender cómo se reparten los escaños es entender cómo se convierten los votos en poder. Otra cosa distinta es saber con qué partidos coincides, y a eso responde la brújula política, que no te dice qué votar. Puedes hacer el test cuando quieras; y si te interesa el calendario, tienes el resumen de las generales del 29-N.
Fuentes: LOREG, arts. 162 y 163 (BOE); Congreso de los Diputados, sistema electoral; Maldita.es, qué es el sistema D'Hondt; Dialnet, análisis del sistema electoral.
El reparto de escaños no es tu afinidad
D'Hondt convierte votos en escaños. El test hace otra cosa: te sitúa según tus respuestas y te enseña con qué partidos coincides, sin decirte qué votar. Dura unos minutos; para responder solo hace falta una cuenta gratuita.
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